El abogado Nicolás Pedro Brito volvió a rechazar la figura del relator de los integrantes de los órganos superiores del sistema judicial provincial y manifestó que, al defender la designación discrecional de este altísimo funcionario, el vocal decano Antonio Estofán “recurría a un mal para justificar otro mal”. “Realmente sorprende que aún designen con el dedo a los relatores y que Estofán, para mantener este sistema, diga que esto ya era así al momento en el que él llegó a la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (2007)”, expresó en un texto que remitió a este diario.
El profesional sureño dijo que las máximas autoridades del Poder Judicial no podían delegar en terceros sin responsabilidad la potestad de sentenciar. “Además, ¿quién evalúa la idoneidad que Estofán menciona? Si no hay certeza en los Tribunales, mucho menos la habrá en la sociedad. Todo esto deja mucho que desear. ¡No hay probidad ni equidad!”, afirmó Brito.
Hace una semana, el vocal decano explicó que él había designado a su hija (la abogada litigante María Marta Estofán) porque era idónea y cumplía los requisitos legales para la relatoría (cargo remunerado con un sueldo semejante al del camarista). Estofán había añadido que los vocales “eran dueños de designar a quienes quisieran”, incluidos sus parientes, siempre que los elegidos cumpliesen con el recaudo legal de la idoneidad y porque el cargo exigía “la confianza absoluta”.